Sunday, September 02, 2007

Crónicas del Turno de Noche


Hacía tiempo que me venía dando vueltas por la cabeza la idea de escribir sobre las particularidades de este turno que me tocó vivir, hasta ahora, por unos dos meses y medio y que en Australia (según un cliente de allí) le llaman el Grave Shift (turno de la muerte, o algo así vendría a ser).

Las anécdotas son muchas y muy variadas, y supongo que la razón por la que por fin me senté a las 4 y 20 A.M a escribir del día 3 de Sept. de 2007, es porque ya sé que me voy. Sí, el día 30 de Agosto, me pasé por el hotel, luego de unas minis vacaciones y escupí todo. Dije que el turno de la noche estaba empezando a matarme de a poquito, que los ultimos turnos fueron asesinos (9 noches seguidas trabajando) que no pude ver casi a mi mamá que había venido más de un mes a visitarme, que estaba como zombie todo el día, que no podía descansar bien, que veía mi vida pasar...vamos, que le achaqué al pobre dicho turno casi la totalidad de mis problemas actuales.

El jefe de recepción (un naboleti de 24 años) se lo tomó bien, hizo como que me entendía, y me ofreció seguir en el hotel. Yo muy educadamente, le dije que se lo meta bien en el orto. Que él, sus notas ofensivas, sus quites de dinero de nuestras propinas por errores nuestros, sus reunioncitas para darnos más trabajo que a el le corresponde, sus chistes de mierda, su barbita de tres días y su acentito gallego se vayan bien a la concha de su hermana. Eso sí, con todo el respeto del mundo se lo dije. Luego, con un peso quitado de encima, tuve que volver ese mismo día a la noche. Pensé que la noche a partir de ahora, sabiendo que te vas, ib a a ser distinta para bien. Pero es para mal. Ahora la desesperación es doble, ya que estás metido de noche en una recepción, pero bajo tu voluntad. O sea, yo ya dije que me voy, pero por el puto preaviso de mierda (hay que dar 15 dias si o si, sino te quitan dinero) me tengo que quedar, bajo mi voluntad aca en la recepción.

Pero bueno, vamos a la parte divertida de todo esto. En verdad, no existe parte divertida. A la noche todo es una mierda, ves la gente pasar toda borracha y divertida, ves pasar parejas muy felices que vienen a un fin de semana romántico a la encantadora Ciudad de Madrid, ves familias enteras con niños cagones y hijas increíbles, ves gente de todo el mundo, de todo tipo y color. Nada de esto es divertido, pero te lo empieza a parecer. Te tiene que parecer divertido, porque sino la noche se transforma más en un sufrimiento que no cesa más que en un trabajo. Por lo que ves divertidas, cosas que no lo son. Te hacés amigo de gente que no te harías, sino fuera por la noche. Supongo que todos tenemos esa necesidad de adaptarnos al habitat en el que vivimos, y esa fue mi manera. Tomarmelo todo con cierto humor, el poco que puedas acumular durante tu corta vida durante el día, ya que se reduce a casi nula. Me hago amigo del que me trae la ropa de la lavandería (un rumano que aprovecha a hacer rápido su trabajo para irse corriendo a la calle montera, especialmente conocida por alojar a una multitud de señoritas de mala vida que dan buena vida a los que estén dispuestos a pagar unos euros). Le hago bromas, le invento cosas. Lo vuelvo loco. El rumano, en vez de odiarme, me adora. No hace más que quedarse mucho tiempo hablando conmigo -algunas veces una hora- charlando sobre nada. Porque nuestras vidas son nada. Pero tenemos algo en común: somos los dos nocturnos. Por lo tanto hablamos de lo que hablan los nocturnos: nada. La verdad que en este tiempo, se convirtió en un verdadero compañero, al cual ahora mismo que está de vacaciones, hay que admitir que se le extraña un poquito. Con el rumano tuvimos muchas charlas, a saber: si están mejores las argentinas o las rumanas, (el opina que nadie folla mejor que ellas y yo le digo que las nuestras son mas lindas y más cariñosas) me dice que Rumania es mejor que Argentina en el futbol (tema en el que decide callarse al instante dada la conocida superioridad de un pais sobre otro), me da paginas porno gratuitas (y yo le doy a el), discutimos sobre si las Indias en verdad están buenas o no, le digo que se cambie la camiseta que lleva ya que tiene mucho olor y muchas cosas más.

También está el chileno, ahora desaparecido. El chileno es un personaje muy particular. Es un pibe chileno, que tiene una ceja teñida de verde. O no que es raro? si que lo es, imaginense ya empezar el relato con esto. Los dejo de piedra. En verdad el chileno es todo corazón. Fuera de las obvias disputas que puedan surgir entre un argentino y un chileno, es todo corazón. Trabaja como una bestia, no tiene papeles, quiere estudiar cine y esta con su novia acá, lejos de su familia. Trabaja repartiendo la bollería (facturas). Pero ahora el hotel decidió comprar congeladas las facturas y hacerlas en el horno del hotel. La verdad que no tienen comparación, las congelas recién horneaditas no tienen con que darle a las que trae el chileno. Pero el chileno era el chileno, y era mi otro compañero nocturno, y que ahora por ahorrar unos centimos de euro y cargar con más trabajo a la de desayunos (total se le paga el mismo sueldo) me lo sacaron. Ya no viene más, porque ya no piden más. La noche cada vez se vuelve más solitaria, y los pocos amigos que se hacen, se van.

Supongo que todos tenemos la irresistible tentación de escribir y describir nuestros pequeños mundos internos. Nosotros queremos ser parte del mundo, queremos estar en las noticias, en esos números que supuestamente nos representan y que nos vemos identificados (estadisticas). Aunque yo me niego a pensar que soy un número. Me niego a pertenecer a la tasa de jovenes sin casa en españa, me niego a engrosar la cantidad de argentinos que se fueron de su país para probar suerte en otro totalmente desconocido, me niego a ser uno más. Me niego y nos negamos. Pero muchas veces no hacemos nada al respecto, cosa que me parece mal. Tampoco digo que yo haga mucho, pero creo que siempre podemos empezar por hacer algo. Algo como escribir cosas en un blog. Se que no salvo a nadie, se que no mejoro el mundo, se que la mayoría de lo que pongo no es nada útil para nadie...Pero por lo menos lo escribo, para que lo lea alguien y le parezca entretenido (se que lo vas a leer VC) y que me ponga un lindo comentario. Se que tambien lo hago por mí, para verlo dentro de un tiempo y me pueda acordar de aquel chileno de ceja verde, del rumano excitado y lo dura que fue la noche. Pero dicen que de todo se aprende, que todo te deja algo y yo lo pienso así. Pienso que superar etapas es lo más lindo de la vida, ir quemando viejas experiencias para embarcarte en nuevas y arriesgadas, a pesar de las opiniones desencontradas de tus amigos o familiares más dispares. La vida es divertida, alegre y no hay que parar de vivirla y gozarla. De esta temporada me llevo esto, unas anecdotas, un par de notas en mi blog abandonado, un dinero digamos razonable, algún que otro ligue, unas risas, alguna situación vergonzosa y algunas cosas más que me las guardo para mí.

Entre las anecdotas se puede contar así por encima: en el día del orgullo gay, un italiano que era por supuesto gay, y hablaba perfecto español, le pregunté: como es que sabés español? me dijo que su padre era mexicano y que el había nacido allí. Inmediatamente despues, sacó su lengua la sacudió como chupando y me dijo: "es que soy muy bueno con la lengua. querés probar" situación vergonzosa. Cara colorada al instante. // Un día, en el mostrador, y para deleite de mis dos compañeras recepcionistas que todavía no habían dejado el turno, vinieron unas niñas a pedir precios de habitación. Tendrian unos 19 años o así. Les dije los precios, y me pidieron unas piruletas (chupetines). Se los dí, y les dije en broma: "acá tienen, pero para despues de comer, ta?" se fueron entre risas, y al cabo de dos minutos vuelven: "nos das tu telefono, guapo?" // Tambien el orgullo gay, tres lesbianas que se hospedaban llegaron de fiesta. No consiguieron nada, por lo que estaban particularmente calientes. Me ofrecieron subir a la habitacion, para que duerma con las tres. La verdad que dos de ellas estaban muy bien. No pude subir, obviamente, por algo soy recepcionista, porque tengo que quedarme en la recepción. Las chicas se subieron en el ascensor, gritando "que yo no me entere que ese recepcionista pasa hambre" // bueno, luego hay más, por ahi no tan divertidos, o sí, pero no se me ocurre contarlos de manera divertida. Tampoco soy escritor. Ademas estoy cansado de teclear, y tengo que hacer el cierre todavia y ya son casi las cinco.

Asi que esta es una despedida. Un pequeño homenaje al turno de noche. Aquel que irrumpió con fuerza durante una temporada de mi vida. Chau turno de noche, espero no volver a verte. Encantado de conocerte.

1 comment:

Enanis said...

Por un momento creí que yo era la más extensa en escribir textos, pero esta vez debo reconocer que me ganaste. Aquí estoy una vez mas, dejando un simple comentario a tu blog. Lo hago porque me interesa, porque me ayuda a conocerte un poquito mas, porque también aprendo, porque me motiva a escribir, a imaginar en donde estas y para saber un poco de la vida de es esta gente loca que contas.
Lo bueno de esto, es que es una descarga, en el cual nadie te juzga, ni te señala con el dedo. Es así, a tu manera, a mi manera, a la de cualquiera. Es tu vida, y vos haces y deshaces como te plazca.
No estoy en una semana muy arriba, como para escribirte cosas magnificas y espeluznantes en las cuales pueda dejarte un mensaje imborrable, o sabias palabras, etc. Porque aunque a mi también me de bronca, yo también soy un número más, yo también soy un chichón del suelo.
Lo importante es decir y hacer las cosas en su momento y a su debido tiempo. Y ellos que se jodan; no saben lo que se pierden. Eso les pasa por no haberte valorado.
A mi me resultaron muy divertidas las anécdotas, todo un personaje el rumano.
La verdad no se que decirte, la vida es así, larga, dura, transitoria, en fin la vida es historia, vos sos el presente, y vos la escribís, vos las haces; pero con la única contra que no permite borrar y volver a escribir. Que se yo, como alguna vez dijo alguien, la vida no permite ensayos.
No se que mas decirte, yo también estoy con un revolución interna al extremo y entiendo lo que te pasa.
Te mando un beso grande a lo enanístico.
Avanti Rubio, avanti prima, avanti sempre.