Friday, March 13, 2009

Havana


Cuando era más chico (tampoco hace tanto) les decía a mis allegados que yo a los 30 iba a estar jubilado. Pensaba esforzarme trabajando mucho en mi juventud, para ya a esa edad estar salvado económicamente hablando y poder disfrutar de la vida. Con el paso del tiempo descubrí que existen cosas muchisimo más interesantes a las que aspirar mientras voy creciendo, y de las que podré jactarme en un futuro no tan próximo. Cada vez me separo más de aquel pensamiento material, que ahora considero hasta banal. Hoy es uno de esos días en los que me alegro de ir descubriendo nuevas cosas y saber algo nuevo, y en concreto me enorgullezco de haber aprendido como sacar el papel metalizado de un alfajor havana. Nunca había encontrado una fórmula para semejante logro, sólo existían una cantidad de maneras dispersas transmitidas vox populi de generación en generación, que no siempre funcionaban. Pero hoy descubrí la justa. Y se las voy a contar, porque supongo que si hay algo que sabemos en este mundo y que los demás no saben, o al menos la mayoría no sabe, hay que contarlo, para el beneficio de todos. Entonces ahí va: Se empieza a raspar con la uña delicadamente sobre el extremo del papel de la parte del plástico. Notarán que de a poco, la presión ejercida contra el plástico hace levantar el mismo, y dejar el papel metalizado al aire libre. Es ahí cuando ya tenemos casi todo hecho: sólo nos queda separar cuidadosamente el papel metalizado del plástico. El resto ya es otra historia, unos deciden hacer un muñequito con el papel metalizado logrado y después tirarlo (un servidor) y otros simplemente, después de tan larga tarea, deciden hacerle un bollito y tirarlo a la basura. Así es señores, cada uno, de su culo, un pito.